Los aspectos nuevos y controvertidos que presenta la nueva ley de arrendamientos urbanos (LAU) es la libertad en el momento de pactar para un contrato de vivienda, como el regimiento igualitario de las voluntades de cada parte o por el Código Civil. De esta forma se pueden pactar cláusulas desde la parte deseada. Es necesario asesorarse de un abogado inmobiliario experto en estos temas para fijar una estrategia conveniente en el caso de resoluciones de un juicio. Existen diversos aspectos de suma importancia en esta nueva ley que regirá a los arrendatarios y arrendadores de viviendas al realizar contratos con posterioridad. Esta ley se caracteriza por ofrecer aspectos que determinan la flexibilidad y las condiciones que se proporcionen al arrendar una vivienda.

La importancia de los contratos inmobiliarios

La duración de los contratos se puede determinar, así como su duración mínima que pasó a ser de tres años en lugar de los cinco que regía la Ley anterior. Al finalizar este lapso de tiempo, el contrato puede ser prorrogado, con treinta días de antelación y por un año. La fijación del contrato debe proporcionar con claridad los puntos a pautar para cada una de las partes. Para ello es necesario que cada parte esté instruida por parte de un abogado inmobiliario.

En caso de que se deba llegar a una resolución de contrato de parte del arrendador por alguna necesidad, ya no deberá señalar las causas posibles en el contrato, solo debe comunicarse dos meses antes de ejecutarse y haber transcurrido un año de contrato acordado. De esta manera se protegen a las partes con medidas similares que determinarán la transacción. Esta ley permite actualizar la renta, de tal forma que se puede ejecutar desde el inicio del contrato y durante la vigencia que tenga. De esta forma también se puede aplicar un aumento anual que sea aplicado durante la vigencia del contrato, incluyendo gastos generales y servicios individuales que ya no están limitados en esta nueva LAU

La nueva ley proporciona condiciones que le facilita al arrendatario desistir del contrato cuando transcurran los seis meses. La única condición que tiene es que sea comunicado treinta días antes de realizarse. También se puede acordar una compensación al arrendador en el caso de que realice el proceso mencionado. Habitualmente se aplica una tasa similar a la renta en vigor. Dicha ley permite que sea posible un pacto de renuncia al derecho a personas que estén conviviendo con el arrendatario en contratos que tengan una vigencia mayor a tres años. También el arrendador debe anunciar la venta, en caso de que necesite adquirir un nuevo mueble. Esta ley permite cierta protección para el arrendador. Lo que queda claro es que no se puede pensar en una misma legislación para toda la vida en lo que al mercado inmobiliario se refiere.