Muchos empleos alrededor del mundo requieren uniformes para el desarrollo de sus labores (empresas como la dgt en su sede de madrid tiene su propia ropa de trabajo madrid), sin embargo, algunos no son los más normales como para lucir sin algo de vergüenza, aunque quizá estas personas entregadas a su profesión no ven lo que desde afuera todos notan, y para ellos sus uniformes sean normales y hermosos.

Los uniformes de trabajo más raros del mundo

Sin duda alguna, los casos especiales de estos uniformes están entre la realeza y los militares. Allí tanto guardas como soldados se enfrentan al uso de los uniformes de trabajo raros que cualquier otra profesión tengan. Por lo general están sobrecargados y aunque pueden ser muy bonitos el exceso de accesorios los hace ver algo raros.

Especificado y por lo general entregado por el empleador, el uniforme está diseñado en ciertos colores y lleva las señales y distintivos que señalan la función y el rango del empleado dentro de una organización profesional. Generalmente están diseñados para la distinción y comodidad del empleado.

Como un interesante dato sobre este tema, vale la pena anotar un poco de historia. Cuando los primeros uniformes de trabajo fueron entregados. Eran prendas de uniformes entregados a los sirvientes en las cortes europeas durante la Edad Moderna.

Uniforme en color, forma y decoración, que representaba el hogar para el que un sirviente estaba trabajando. Para la vida moderna, ver estos diseños puede ser algo particular pues pueden estar entre los uniformes de trabajo más raros, al igual que muchos otros de esta categoría por su exceso de prendas.

El porqué de los uniformes de trabajo más raros

Al igual que en la actualidad, la rareza de los uniformes se da generalmente por el exceso de prendas, colores y accesorios. Los diseños son tan ostentosos que rayan con la ridiculez y son absolutamente raros.

Dejando de lado los uniformes militares que en muchos países del mundo se pueden categorizar como estilos curiosos, y por supuesto llegando al modernismo y dejando atrás también los pomposos uniformes de las sirvientas. Vale la pena pasar a las profesiones no militares y ver qué ofrecen sus estilos de indumentaria.

Una de las primeras campañas serias que trataron de introducir un uniforme de diario obligatorio para los miembros de una profesión se remontan a Alemania en 1785, cuando el rey de Prusia, Federico II siguió las sugerencias de su director general de correos von Werder y decretó que todos los funcionarios postales debían usar uniformes.

Ordenó uniformes estatales y uniformes para el uso diario. Consistían básicamente de capas de color azul con cuellos y puños de color anaranjado. Los accesorios, como charreteras, agujetas, decoraciones, sombrero y espadas se distinguían entre las filas del jefe de correos, secretario postal, asistentes postales y postillones.

Argumentos de von Werder anticipan los próximos años cuando los uniformes civiles para los empleados estatales se hicieron más frecuentes. Sugirió que los uniformes postales ayudarían a los siervos a ahorrar dinero, evitar que el desperdicio de dinero para trajes extravagantes, y garantizar que se vestían con ropa respetable.

De allí surgió entonces la idea y aunque no se proclamaron los uniformes de trabajo más raros se puede encontrar uno que otro en esta época.