Seguramente habréis oído más de una vez conozcáis o no los centros de masajes eroticos barcelona la palabra “tantra” o la expresión de “dar un masaje tántrico”. El tantra es una tradición esotérica que proviene del hinduismo y que su principal objetivo es usar el deseo para conseguir la plenitud personal. Su principal base es el culto a Shakti, personaje femenino.

El masaje tántrico va muy ligado al sexo, ya que la búsqueda de plenitud muchas veces pasa por el bienestar sexual. Un masaje de tipo tántrico como nos explican los expertos en masajes eróticos barcelona puede ayudar a relajarse mucho, y es por eso que suelen estar muy indicados para personas que en su vida diaria corren con mucho estrés y tensión. Al fin y al cabo, ¡es la forma de llegar al bienestar espiritual a través de un aspecto muy cotidiano!

Un colectivo potencial para este tipo de masajes son los deportistas. Acostumbrados a horas y horas de entrenos y a estar siempre tensos por el afán de superación personal y conseguir nuevas metas y objetivos, puede ir muy bien para el cuerpo una sesión de masaje tántrico, así se liberan tensiones y se puede encarar el día siguiente con más energía.

Algunas cosas a tener en cuenta:

  • Un masaje tántrico no es un masaje erótico convencional. Masajes eróticos hay de muchos tipos, pero casi siempre acaban o bien con una eyaculación, o bien con el acto sexual por parte del que da el masaje y el que lo recibe. Aquí no, aquí se trata de concentrar toda la energía que desprende el cuerpo y focalizarla en determinados puntos para llegar al placer de una forma, digamos, más pura.
  • La posición debe ser muy cómoda y se debe cuidar mucho el entorno, ya que cualquier distracción puede hacer perder el objetivo del masaje. Se deben atender a detalles como las sábanas o el espacio en dónde se tumba el deportista, la música que suena (lo más mínima posible), el olor, si se usa algún aceite, etc. Básicamente preparar la sala para la acción que se desarrolla.
  • Se debe avisar que se trata de un masaje tántrico. Esperar una cosa y recibir otra no solo puede generar malestar, sino que además no se cumplirán los objetivos, ya que costará más que la persona se relaje y deje fluir positivamente toda su energía.
  • Dependiendo del tipo de deporte que practique la persona, se deberá poner atención a unas partes del cuerpo más que a otras. Si bien la parte de los genitales será la más importante, no se debe olvidar que el cuerpo es un todo. También irá muy bien conocer si la persona tiene algún punto débil o algún punto corporal más sensible que otro.
  • Por último, se tiene que tener también en cuenta la respiración y el ritmo de la persona. Se persigue relax y tranquilidad, y estar atentos a los ritmos respiratorios nos puede dar pistas sobre cómo se está desarrollando la acción.

Si todo sale según lo previsto, el deportista saldrá de allí con las energías renovadas y con una notable rebaja de tensión.