La plataforma RidersXDrets, que agrupa repartidores de empresas como Glovo y Deliveroo, ha denunciado este jueves Glovo a Inspección de Trabajo por su condición de falsos autónomos. Después de presentar la denuncia, uno de los repartidores que trabaja para la compañía, Ramon Mallén, ha reclamado que los hagan contratos laborales y no mercantiles porque son ‘asalariados’ y no ‘autónomos’. Ante la denuncia, Glovo ha expresado a través de un comunicado que su ‘relación laboral con los repartidores se ajusta a la legalidad’. La empresa defiende que los repartidores son autónomos porque tienen ‘plena autonomía’ a la hora de hacer los servicios.

El repartidor de Glovo ha confirmado que la intención es ‘seguir la línea’ de los trabajadores de Deliveroo y traer la empresa ante los tribunales. Mallén ha dicho que están dispuestos a ‘llegar donde haga falta’ y que si los repartidores de Deliveroo han podido ‘llegar a juicio’ no ‘se entendería’ que los de Glovo no pudieran hacer. ‘Sabemos que ganaremos y que su modelo no prosperará porque es un fraude’, ha insistido.

Un ‘fraude’ a la Seguridad Social

El repartidor de Glovo ha asegurado que el modelo de la compañía no ‘interesa’ ni los trabajadores ni el gobierno, puesto que es un ‘fraude a la Seguridad Social’. ‘Si todo el mundo tiene que pagar a la Seguridad Social, ¿por qué Glovo no hace?’, se ha preguntado. Mallén también ha asegurado que algunos repartidores han mantenido reuniones con representantes de Glovo para ‘regularizar y mejorar las condiciones de trabajo’, pero que estas han sido ‘ va’.

Por su parte, el abogado del Colectivo Ronda, Nacho Parra, que ha elaborado la denuncia, ha dicho que la relación entre Glovo y los repartidores tiene una ‘naturaleza laboral y no de autónomos’ porque los trabajadores no tienen ‘capacidad de gestión’ y las ‘jornadas de trabajo las determina Glovo’.

Glovo defiende la condición de autónomos de los repartidores

Por su parte, Glovo ha defendido en un comunicado la condición de autónomos de los repartidores porque el ‘contrato’ entre las partes se basa en la ‘total flexibilidad’. Según la empresa, los trabajadores hacen uso ‘de una plena autonomía de organización’ y ‘deciden cuando y cómo quieren prestar sus servicios’. Además, ha afirmado que los repartidores pueden decidir si ‘los conviene seguir o no’ trabajando para la empresa.

La compañía confía que Inspección de Trabajo avale su modelo después de la denuncia de los repartidores y ha recordado que ya va lo validó cuando empezó a operar en Barcelona. Además, ha remarcado que continuará ‘defendido los beneficios’ que aporta la plataforma, tanto a la empresa como a los consumidores, a los comercios y a los repartidores.