Con la intención de buscar un rendimiento elevado, un reductor de engranajes planetarios puede ser de gran utilidad para aquel que se encuentre en medio de un proyecto de ingeniería y desee tanto mayor capacidad, como un movimiento definitivamente perfecto.

Conocido bien sea como engranaje planetario o engranaje epicicloidal este sistema de engranajes externos posee características de tipo industrial que se encargan de que logre asimilar los variados tipos de potencia de engranajes dentro de lo que vendría siendo las transmisión de un vehículo esto sin duda es una gran ventaja que se traduce en el hecho de que en la mayoría de los casos el motorreductor precio no requiera de un mantenimiento exhaustivo.

Sobre los reductores de engranajes planetarios

La forma cilíndrica de estos reductores es lo que inicialmente abre la puerta para poder hablar de versatilidad y mejor aún de precisión, pues su indudable afinidad con todo tipo de espacios garantiza lo que todos queremos: adaptabilidad. Ahora bien, algo para resaltar es que suelen disponer de una mayor velocidad de carga axial y radial no solo indica que pueden ofrecer una repetibilidad perfecta sino también una solidez tan profunda que deja en el olvido aquello del desalineamiento del engranaje.

Evidentemente, el tema de la regulación en la aplicación de los reductores planetarios es un punto que por ofrecer parámetros y normativas siempre deber ser revisado.

Funcionamiento de un reductor de engranaje planetario

Constituidos por engranajes externos que rotan sobre un planeta o engranaje central, suelen ser montados sobre una especie de brazo móvil ideado precisamente para facilitar la rotación y de ser el caso incluir un engranaje anular o corona.

Cinco estados diferentes se encargan de proporcionar las condiciones para que se den los distintos estados de potencia, es así como se reconocen: el estado neutro, el estado de reducción o marcha, el estado de supermarcha, el estado de transmisión directa y el estado de inversa. Lo anterior nos lleva a la necesidad de dejar claridad respecto a las partes principales para que todo esto pueda tener lugar, veamos.

  • Sol. Se trata básicamente del engranaje central
  • Portaplanetas. Es la pieza que sujeta los engranajes, los cuales deber ser de igual tamaño.
  • Corona o anillo. Corresponde a un elemento externo con dientes que logra engranar con el o los planetas.

Una vez que el motor transmite su fuerza a este mecanismo, es cuando se facilitan los cambios de marcha, para ello es propio que el motor comparta algo de su fuerza con el engranaje central y así pueda desencadenarse el giro de la corona, el resultado no será otro que el poder disponer de un continuo cambio de marcha y el poder incluso ir hacia atrás manteniendo siempre el correspondiente control sobre la máquina.