La lavanderia es un negocio que lleva ya unos cuantos años aquí, pero que poco a poco va creciendo y se va incluyendo en el día a día de muchas personas que quieren lavar su ropa fuera de casa por distintas razones. Analizaremos por qué este negocio está en alza y qué puede aportar de beneficio a las personas que se estén planteando utilizarlas.

Cómo han evolucionado las lavanderías

Desde hace tiempo la realidad social de muchas familias y ciudadanos conlleva cambios, mudanzas y eso implica que el día a día ajetreado puede cambiar para todos. Algo que no cambia es el hecho de tener que lavar nuestra ropa, pero sí la forma en la que lo hacemos. ¿Por qué cada vez más personas acuden a lugares especializados para lavar sus pertenencias? Te descubrimos las razones y beneficios de esto:

  • Un piso demasiado pequeño: las personas que viven en pisos demasiado pequeños y no pueden permitirse tener un cuarto para la lavadora, ni siquiera un pequeño hueco. Cada vez son más los pisos pequeños, estudios o macrodormitorios que no permiten tener lavadora por lo que hay que encontrar una solución alternativa. Gracias a estas tiendas, estas personas pueden lavar la ropa cerca de casa con todas las comodidades y ninguna preocupación.
  • Estudiantes extranjeros: los estudiantes que vienen de fuera pueden venir a una casa con una familia completa, o a un piso de estudiantes sin muchas facilidades. Son muchas las tiendas que colaboran con estos espacios ofreciendo sus servicios de lavado de ropa a sus estudiantes, creando un vínculo directo y ahorrándoles la búsqueda de ese espacio concreto.
  • Trabajadores: la gente trabajadora que se pasa el día fuera de casa necesita ahorrar tiempo y poner la lavadora a horas intempestivas. Ya sea porque el vecindario no permite lavar la ropa a horas nocturnas (las únicas en las que esta persona puede) o por otros motivos, acudir a uno de estos locales ayudará a lavar su ropa cuando quiera, como quiera y sin preocupaciones o quejas de nadie.

Beneficios

Los beneficios de esta forma de lavar la ropa están claros:

  • Ahorro de tiempo: parece que bajar abajo pueda costarnos más rato, pero no es así: ajustas el tiempo al máximo y te olvidas de subir a tender la ropa y de comprar productos de lavado de ropa.
  • Ahorro en agua: el agua es uno de los gastos que más dinero nos hace gastar durante el año. Si podemos ahorrar la lavadora semanal haciéndola en otro sitio, seguro que al final nos sale mucho más a cuenta de lo que esperábamos.
  • Socializar: es difícil hoy en día socializar con tus vecinos. Si acudes a lavar tu ropa fuera, conocerás personas y seguro que entablas alguna que otra amistad interesante, todo es cuestión de actitud.

Queda claro que este es un formato que ha venido para quedarse y cada vez son más las personas que sustituyen las lavadoras por acudir a este tipo de locales.