Todo empleado debe conocer de sus derechos y deberes como empleados. Precisamente en este último aspecto, el desconocimiento o el incumplimiento de los derechos pueden dar lugar al despido procedente por lo que no se tendrá derecho a indemnización, las razones pueden ser variadas dependiendo de la empresa.

Razones para un despido procedente

El despedir a un empleado, debe tener razones válidas. Un despido no debe ser duro, injusto o irrazonable. Sin embargo, razones específicas y graves confieren un despido inmediato (no confundir con despido improcedente) como el robo, fraude, violencia o violaciones graves de salud y seguridad en el trabajo. Sin duda estas razones sin suficientes para un despido.

Otros despidos pueden estar relacionados con la conducta, capacidad o rendimiento de un empleado. También se puede despedir a un empleado porque su papel se ha convertido en redundante debido a una desaceleración en los negocios o que ya no necesita a alguien para hacer su trabajo.

Es importante ser conscientes de los plazos de preaviso requeridos y paga final para cualquier empleado que se despida. Además de la indemnización pues en muchas ocasiones las razones justificadas no son reales o no dan para el despido procedente, por lo que se necesita pagar una compensación.

Conseguir un despido bajo causa justificada puede incluir varios aspectos. En los casos de despido por justa causa, el empleador no está obligado a pagar la terminación legal o la indemnización por despido en la legislación las normas de empleo correspondiente, o pago de derecho común en lugar del aviso del despido.

Cómo actuar bajo un despido procedente

Cuando un empleador despida a un empleado sin previo aviso, la ley exige que el empleado deba haber hecho algo contrario al contrato de trabajo que ha tenido el efecto de despido y suspensión de toda la relación de trabajo, de tal manera que se ha producido un incumplimiento esencial del contrato.

Existe justa causa cuando el empleado viola una condición esencial del contrato de trabajo, viola la fe inherente a la obra o cuya conducta es fundamentalmente incompatible con las obligaciones de los empleados a su empleador. La responsabilidad de la prueba de causa para el despido procedente de un empleado recae en el empleador.

Los empleadores deben ser conscientes de que no hay término medio, o “cerca de causa.” Si el empleador no puede probar la causa justa del despido, se considerará que el empleado fue despedido injustamente y el empleador será responsable del pago de daños y perjuicios monetarios derivados de la destitución.

Hay ciertas categorías de conducta que han sido reconocidas por los tribunales para constituir motivo de un despido del empleado sin previo aviso. Estas categorías incluyen:

  • Deshonestidad (fraude y el robo son ejemplos)
  • Insolencia y la insubordinación
  • Abuso de confianza y / o el deber de fidelidad
  • Conflicto de intereses
  • Absentismo crónico o tardanza
  • Acoso sexual
  • Incompetencia grave.
  • Intoxicación en el lugar de trabajo
  • Tergiversación fraudulenta como su cualificación / credenciales